Hola a tod@s,

os escribo desde la cocina de Mi Restaurante. Una de las cosas que más me gusta cuando entro a la cocina es ver lo bien equipada que la tenemos. Confieso que uno de mis “vicios” es mirar catálogos de electrodomésticos y maquinaria de cocina, buscando algo que nos pueda servir para nuevas recetas, algo que falte en la cocina y que nos haga falta. ¿A vosotros también os pasa?

Seguramente estéis orgullosos de toda la maquinaria que tenéis en las cocinas de vuestros restaurantes. No es para menos. Suelen ser recursos costosos, que nos han supuesto una importante inversión y con los que siempre esperamos mejorar y atraer más clientes gracias a estas mejoras. Pero me gustaría plantearos una pregunta al respecto: ¿Por qué estáis orgullosos de esta inversión?

Para estar realmente orgullosos de ella, esa maquinaria debería estar usándose mucho y a pleno rendimiento día a día, semana a semana. ¿Es así? ¿Se usa en vuestras cocinas, barras, restaurantes, toda la maquinaria que compráis? Os aseguro, sin temor a equivocarme, que la respuesta honesta es que no.

Malgastar recursos en maquinaria que no vamos a usar o que vamos a infrautilizar es uno de los comportamientos más comunes en el sector de la hostelería. No sólo en el nuestro, eso es cierto, pero en el nuestro se da bastante. Y el problema no es sólo que tengamos máquinas que no usamos ocupando espacio en nuestra cocina: es que podríamos haber empleado esos recursos en otras cuestiones más necesarias si hubiéramos hecho una planificación de gasto realista y una previsión de uso de un electrodoméstico antes de decidirnos a comprarlo.

Antes de comprar una nueva herramienta de trabajo para tu cocina, ya sea la primera vez que la compras o sustitución de una antigua, conviene hacerse unas cuantas preguntas:

  • ¿Es estrictamente necesaria la incorporación / sustitución del electrodoméstico? 
  • ¿Para qué lo voy a emplear? 
  • ¿Qué previsión de uso (real) considero que se le va a dar en mi cocina? 
  • ¿Qué esfuerzo económico mensual me va a suponer traer la nueva máquina? 
  • ¿Durante cuánto tiempo lo tendré que hacer? 
  • ¿Podré hacer frente a los gastos que ya tengo sumando uno más? 
  • ¿Qué ingresos me reportará su uso?
  • ¿Supondrá un incremento de los beneficios? ¿En qué medida aproximada?

Hacernos estas preguntas nos ayudará a reflexionar sobre la compra que pensamos hacer, analizar convenientemente los pros y los contras de la misma y, si finalmente tomamos la decisión de llevarla a cabo, saber todas las implicaciones (sobre todo económicas) que esta inversión va a tener en el funcionamiento de nuestro Restaurante.

Puede que penséis que no es necesario darle tantas vueltas a la compra de maquinaria, que la tecnología avanza y lo mejor es tener nuestra cocina a la última porque, a la larga, le estaremos dando uso. Sin embargo, si ese uso tarda mucho en llegar, puede que el nuevo electrodoméstico se nos estropee o se nos quede viejo antes de que hayamos llegado a amortizarlo y entonces ¿qué habrá sucedido con el dinero que hemos invertido en él?

Toda máquina que no se usa en un Negocio, es dinero malgastado. Analiza bien los pasos que vas a dar, para que no te pase a ti. Te propongo que des una vuelta por Tu Restaurante, hagas una lista de la maquinaria que tienes y estudies su uso. Es una buena forma de saber qué sucederá con la nueva.

Hazte estas preguntas:

¿Cuál ha sido mi inversión en maquinaria para Mi Restaurante en el último año o dos años? ¿Qué uso le estoy dando? ¿La he amortizado? ¿Ha sido una inversión estudiada?

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies