Hay una cuestión que está matando lentamente a muchos restaurantes y que los responsables no tienen en cuenta. Esa cuestión es tener razón.

Tener razón mata despacio a cualquier restaurante. ¿Por qué? Porque las personas llamamos Razones a las Excusas. Tener razón es, en realidad, como llamamos las personas a las excusas. Todo eso que nos contamos a nosotros mismos en tanto que responsables de restaurantes para justificar lo que hacemos y, sobre todo y muy importante: para no cambiar lo que estamos haciendo aunque no funcione.

Lo importante de esta situación es que tener razón no te da resultados. Las excusas nunca nos ayudan a obtener los resultados que queremos en ningún negocio, tampoco en el negocio de la restauración. Y en la vida, como en los restaurantes, es necesario elegir entre tener razón o tener resultados.

Decidir entre tener razón (recuerda, entendiendo razón como excusas para continuar con lo que estamos haciendo mal en la mayoría de los casos, o no todo lo bien que deberíamos) o tener resultados es responsabilidad de cada uno. Ahora bien, piensa esto: si tus resultados no te gustan, olvídate de si tienes o no tienes razón. Lo que necesitas tener es resultados. Las razones que tengas, que probablemente sean ciertas, déjalas a un lado. Resultados es el Nombre del Juego… Céntrate!!

En cualquier negocio es común encontrar a personas que tienen muchas razones por las que su negocio no funciona, pero ningún resultado. En restauración no es diferente. Es muy común escuchar en restauración (y asociadas a un negocio que no funciona) expresiones como: “no, es que los clientes no me entienden”, “es que no saben comer”… y mil razones-excusas más. Cuando nos esforzamos por poner razones en lugar de buscar resultados, perdemos la perspectiva de nuestro negocio.

En los dos ejemplos descritos, la perspectiva es clara: en el primero, hay que tener en cuenta que el cliente no está para entender, sino para comprar. En el segundo, no debemos olvidar que un restaurante no existe para enseñar a comer, sino que existe para crear un producto que haga mejorar la vida de los clientes. Si el cliente no percibe eso, seguirás por el camino de las razones en lugar de enfocarte hacia el camino de los resultados.

Llevar a cabo acciones para mejorar la vida del cliente es enfocarse en el camino de los resultados y dejar atrás el de las razones. Ésta es una cuestión que siempre ha sido importante, pero que en este entorno cambiante en el que el cliente tiene más tendencia a la infidelidad hacia las marcas que nunca (y un restaurante no deja de ser una marca), no es que sea importante, es que es crítico.

Cada vez que no tengas claro si quedarte con las razones o con los resultados, recuerda estas tres cosas:

  • Puedes tener mucha razón y el restaurante vacío.
  • Puedes cocinar muy bien y tener el restaurante vacío.
  • Puedes atender muy bien a la gente y tener el restaurante vacío.

¿Por qué? Porque no estás dándole al cliente el valor que él quiere. El valor que quiere por su dinero. Porque sigues en el camino de las razones y no en el de los resultados.

Moraleja: si quieres tener resultados, deja de preocuparte por tener razón. Aún mejor, proporciona el Resultado que quiere tu Cliente

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