Hola a tod@s,

uno de los puntos clave para que cualquier Negocio Funcione, es contar con un Buen Líder que marque el camino a seguir. Que lo dirija.

Hoy os pregunto ¿qué clase de líderes sois vosotros en vuestro Restaurante? Todos pensamos que somos buenos líderes, a priori, pero en la práctica, muchas veces me encuento con que esto no es así. Cuando asesoro restaurantes, suelo hacerles mucho hincapié en la necesidad de que haya un Líder que se convierta en el Espejo en el que Equipo pueda mirarse.

Si Tu Equipo se mira en un Líder Deficiente o en un Mal Líder, los resultados no serán todo lo buenos que esperas e, incluso, pueden llegar a ser malos. Vamos a ver siete errores de Mal Líder que debemos evitar en Nuestro Restaurante.

  • Ser autoritario: para demostrar autoridad no es necesario hacer uso de amenazas, sanciones injustificadas o falta de diálogo. Un buen líder ha de ser firme en sus planteamientos y flexible cuando la situación lo requiera. No caigas en el autoritarismo: te quitará credibilidad y acabará siendo contraproducente para Tu Negocio.

  • Mostrarte débil o relajado: tan negativo como ser un líder irascible y controlador lo es ser todo lo contrario. Un líder débil, que no sabe lo que quiere o debe hacer y muestra sus carencias al Equipo, es un líder al que no se respeta.

  • Manifestar favoritismos: nunca debes mostrar preferencias por uno u otro trabajador (y mucho menos en público). Esto te costará la autoridad y traerá desobediencia en Tu Negocio. Trata a todos tus empleados por igual, valorando sus logros, reforzando sus potencialidades y corrigiendo sus errores. Sea quien sea quien los cometa.

  • Reprender a tus empleados en público: cualquier indicación que tengas que dar a un miembro de Tu Equipo, hazla en privado. Reprender a tus empleados delante de los demás (o peor, delante de los clientes) crea mal ambiente, da mala imagen y fragmenta al Equipo.

  • Carecer de criterio a la hora de sancionar: establece un sistema de sanciones que se correspondan con la gravedad de los errores cometidos. Clasifica todos y cada uno de ellos y asigna grados de importancia. Es la mejor manera de tener siempre el mismo criterio a la hora de sancionar una falta grave.

  • Ser inflexible con las demandas del Equipo: un buen líder escucha las demandas y peticiones de su Equipo y trata de llevarlas a cabo en la medida de lo posible siempre que sean razonables. Un bien líder está siempre abierto a escuchar, al diálogo y a la negociación. Cerrarte en banda no te servirá para nada bueno. Procura evitarlo.

  • Contradecir tus propias órdenes: una cosa es tener que dar una contraorden en un momento dado por un cambio en una situación concreta y otra muy distinta que tus órdenes no tengan orden ni concierto y las contradigas constantemente. Antes de mandar nada, asegúrate de qué es lo que quieres mandar. Un buen líder ha de conocer el funcionamiento de su negocio al dedillo.

Si has observado, mientras leías, que cometes alguno de estos errores, es el momento de ponerte manos a la obra para corregirlos y convertirte, de una vez por todas, en el Líder Fuerte que necesita Tu Negocio y en el que se quiera mirar Tu Equipo.

Hazte estas preguntas:

¿Cometo alguno de los errores de liderazgo descritos en el post? ¿Cuáles de ellos cometo? ¿Desde cuándo los cometo? ¿Qué consecuencias están teniendo en Mi Restaurante? ¿Cuándo voy a empezar a trabajar para corregirlos y ser el Líder que Mi Restaurante merece?

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